La ofensiva rusa deja a miles sin calefacción en pleno invierno, intensificando la crisis humanitaria.
Rusia ha desatado el ataque más poderoso del año contra la infraestructura energética de Ucrania, dejando a cientos de miles de personas sin calefacción en medio de una crisis invernal. Las autoridades ucranianas reportan bombardeos en centrales eléctricas y redes de distribución, lo que genera cortes masivos de calefacción. El presidente Volodymir Zelenski calificó el ataque como “deliberado” y destacó que las fuerzas rusas utilizaron un récord de misiles. Este hecho agrava la ya crítica situación humanitaria de la población, que sufre temperaturas extremas. La ofensiva se alinea con una estrategia rusa de intensificar ataques durante el invierno, afectando gravemente a civiles y planteando desafíos para las futuras negociaciones de paz.

