La próxima elección intermedia en México revela disputas internas y candidaturas fuera del partido, poniendo en duda la selección oficial en Zacatecas y Michoacán.
A menos de dos años de las elecciones intermedias de 2027, los movimientos y tensiones internas en Morena han empezado a manifestarse claramente en las disputas por las candidaturas a las gubernaturas de Zacatecas y Michoacán. En Zacatecas, la aspiración del senador Saúl Monreal para contender por la candidatura enfrenta el obstáculo del candado anti-nepotismo establecido por la dirigencia nacional, encarnada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Aunque la medida, que pretende evitar la participación de familiares directos en el poder, entrará oficialmente en vigor en 2030, desde 2027 se busca reforzar este compromiso. Esto ha llevado a que Monreal valore la posibilidad de postularse con otros partidos aliados o independientes, ante la negativa del Partido Verde y PT en Zacatecas de apoyarlo. Por su parte, en Michoacán, la lucha por la candidatura se concentra entre el actual gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el senador Raúl Morón. Este último, que busca su revancha tras perder en 2021, enfrenta además propuestas que buscarían limitar la participación de hombres en la próxima elección, lo que podría reducir sus opciones. Además, internamente, Morón ha sido señalado por fortalecer colectivos cercanos al exgobernador Silvano Aureoles, generando controversia y poniendo en duda su alineación con las políticas del partido. Estas situaciones reflejan un escenario complicado para Morena, donde las candidaturas podrían experimentar cambios significativos pero también tensiones internas que complican la unidad del partido rumbo a los comicios del 2027. La lucha por definir quiénes serán los abanderados muestra una tendencia a que algunos actores consideren buscar alianzas o caminos fuera del instituto político tradicional, ante los obstáculos internos.
