La posible aplicación de tarifas comerciales afecta las perspectivas económicas y puede influir en las negociaciones del T-MEC, según analistas financieros. La eventual implementación de aranceles a China y otras naciones asiáticas, aprobada en la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de México, se perfilan como un factor que podría presionar al alza la inflación durante 2026. Expertos económicos advierten que, aunque los efectos sobre el crecimiento son menores, la inflación podría experimentar incrementos significativos, especialmente si se ajustan los tipos efectivos de aranceles. Este escenario no solo impacta en la economía local, sino que también puede influir en las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programadas para el segundo semestre del próximo año. Una resolución favorable en dichas negociaciones aumentaría la confianza empresarial y podría incentivar la relocalización de empresas en el país, afectando la dinámica del mercado laboral y la inversión extranjera. Además, las expectativas de crecimiento económico para México en 2026 se mantienen en un modesto 1%, frente a un cierre del 2025 proyectado en 0.2%. La inflación, en tanto, podría mantenerse por encima del 4%, afectando el poder adquisitivo de los ciudadanos. La inseguridad sigue siendo un obstáculo persistente para el desarrollo económico, limitando la inversión en sectores estratégicos como los centros de datos y la manufactura, principalmente en aquellas industrias que dependen de la proximidad a Estados Unidos. En un contexto global de incertidumbre económica, la combinación de políticas comerciales y factores internos como la seguridad seguirá definiendo la trayectoria del país en los próximos años. La atención a estas variables resulta crucial para diseñar estrategias que aseguren un crecimiento sustentable y equilibrado.
