El Senado aprueba el presupuesto para 2026 en sesiones con poca participación, incrementando impuestos y ampliando facultades del SAT para hacer frente a la deuda del país.
El Senado mexicano dio luz verde al Paquete Económico para el ejercicio fiscal de 2026, incluyendo un incremento en diversos gravámenes. La discusión inició con un notable ausentismo en el plenario, donde la mayoría de los asientos permanecieron vacíos en los primeros momentos, y solo posteriormente los legisladores comenzaron a sumarse a la sesión. La situación no es aislada, ya que en ocasiones anteriores la participación ha sido limitada y en sesiones recientes se han reportado episodios poco convencionales, como votos emitidos en circunstancias poco formales.
Las reformas aprobadas incluyen modificaciones al Código Fiscal de la Federación, a la Ley Federal de Derechos y a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Este último contempla nuevos gravámenes a productos como refrescos, tabaco y videojuegos violentos, justificando su incremento con el objetivo de financiar programas para tratar enfermedades asociadas a su consumo. El aumento en el IEPS fue respaldado por mayoría, con 75 votos a favor en lo general, mientras que en otros aspectos legislativos se incrementaron las facultades del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para fiscalizar plataformas digitales y aplicar retenciones en servicios tecnológicos, controlando así la recaudación y la lucha contra la evasión fiscal. La aprobación de estos cambios forma parte de la estrategia del gobierno para atender niveles crecientes de deuda pública y fortalecer la recaudación tributaria en un contexto económico complejo.
Este escenario refleja las dinámicas internas del poder legislativo y su influencia en el establecimiento del presupuesto anual, además de evidenciar el interés en implementar medidas que aseguren mayores recursos para programas sociales y de salud.
