Antonio Brown, campeón del Super Bowl, enfrenta cargos graves tras ser acusado de disparar en Florida, tras una investigación que reaviva su historia de controversias.
El exreceptor de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), Antonio Brown, enfrenta posibles condenas que alcanzan los 30 años de prisión por un presunto intento de asesinato con arma de fuego ocurrido en Miami. Después de su extradición desde Dubái y su puesta en libertad bajo fianza, Brown compareció en una audiencia en línea sin realizar declaraciones, aunque su defensa afirmó que mantiene su inocencia.
Los hechos se remontan al 16 de mayo, cuando se acusa a Brown de haber disparado en dos ocasiones a un hombre en las cercanías de un evento de boxeo en Miami. Testigos y registros policiales muestran un altercado previo en el que el deportista habría arremetido contra un participante y se habría apoderado de un arma de seguridad antes de disparar. La policía difundió videos donde se le observa involucrado en una pelea antes de atacar a la víctima.
El fiscal estatal señaló que, en Florida, el intento de asesinato con arma de fuego puede conllevar una pena de hasta 15 años, pero por la utilización de un arma, la condena máxima puede duplicarse, alcanzando 30 años. Brown afirma que el incidente se originó en una agresión por parte de un grupo que intentaba robarle sus joyas y que tiene un historial de enfrentamientos con sus agresores. El caso genera atención dado su pasado en la NFL y su potencial inclusión en el Salón de la Fama en 2027, a pesar de sus antecedentes controversiales.
El deportista jugaró en la NFL hasta 2021, destacándose en equipos como los Pittsburgh Steelers y los Tampa Bay Buccaneers. Su historia combina logros deportivos con episodios Problemáticos, y este incidente podría marcar un punto crucial en su carrera judicial y pública.
