Entender la dormancia en anfibios revela cómo sobreviven a condiciones climáticas drásticas.
Los anfibios son maestros en la adaptación a condiciones extremas. Estos vertebrados, que incluyen ranas, salamandras y cecilias, emplean la dormancia para sobrevivir en entornos severos, como desiertos y montañas frías. La hibernación y la estivación son estrategias que les permiten reducir su metabolismo y conservar energía en condiciones adversas.
Cuando las temperaturas alcanzan extremos de más de 40 °C o descienden por debajo de -10 °C, los anfibios recurren a refugios o estados hipometabólicos. Esta capacidad no solo asegura su supervivencia, sino que también destaca la importancia de entender su biología para la conservación de especies en peligro.

