La inflación y el crecimiento económico mantienen expectativas moderadas, mientras el Banco de México ajusta su política monetaria según proyecciones del sector privado.
El panorama financiero en México apunta hacia una reducción de la tasa de interés interbancaria a un día, que se ajustará a 7.25% en el próximo año. Esta previsión surge de una encuesta entre analistas y expertos del sector financiero que reflejan moderadas expectativas de crecimiento y control de la inflación. La mayoría de los participantes espera que el siguiente movimiento en la política monetaria ocurra en noviembre de 2025, con un recorte estimado de 25 puntos base. La proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 se mantiene en torno a 0.5%, en línea con las previsiones oficiales del Banco de México, mientras que la inflación general proyectada para ese año muestra una ligera disminución, posicionándose en 3.80%. Las expectativas a largo plazo indican un proceso de convergencia hacia niveles de inflación más estables para 2027 y 2028, en un contexto en que los analistas consideran que las decisiones del Banco Central estarán influenciadas por la evolución de las presiones fiscales y las condiciones externas. En un entorno de transición política y económica, estas tendencias reflejan la percepción de estabilidad y la cautela del mercado ante los próximos retos económicos del país.
