Ciudad de Nueva York, Nueva York. – Un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad de Michigan, Universidad de California-Davis y Universidad de Stanford ha revelado problemas significativos en las interacciones policiales, incluyendo disparidades raciales y la subdocumentación de detenciones. Este análisis de grabaciones de cámaras corporales plantea preocupaciones constitucionales en base a las enmiendas Cuarta y Decimocuarta.
Los investigadores utilizaron aprendizaje automático y procesamiento de lenguaje natural para examinar encuentros registrados por las cámaras de la policía de Nueva York. Evaluaron el cumplimiento de los estándares legales en las paradas, detenciones y búsquedas con consentimiento. Entre los hallazgos más destacados, se encontró que las grabaciones pueden clasificarse como paradas con más del 80% de precisión, y que las paradas no documentadas tienen una precisión superior al 70%.
Además, se identificó que el uso de modelos de lenguaje permitió a los revisores descubrir más del 50% de las paradas no documentadas examinando solo el 25% del material grabado. Se observó que los oficiales a menudo utilizaban frases indirectas y confusas, lo que podría dificultar el consentimiento claro de los ciudadanos. La palabra “consentimiento” se mencionó en menos del 13% de las interacciones revisadas.
Nicholas Camp, profesor asistente de estudios organizacionales en la Universidad de Michigan, destacó que estas prácticas generan inquietudes sobre si los ciudadanos comprendían plenamente la posibilidad de negarse a las búsquedas. Este estudio es parte de las reformas ordenadas tras el fallo de 2013 en el caso Floyd v. City of New York, que determinó que las prácticas de “stop-and-frisk” del NYPD violaban derechos constitucionales.
Ante estas revelaciones, se espera que las reformas continúen profundizando en la supervisión y transparencia de las interacciones policiales, promoviendo una mayor confianza pública en la policía.


