La temporada de lluvias de este año rompe récords, con un incremento en alertas rojas y púrpuras que advierten sobre riesgos severos en la capital.
La Ciudad de México ha experimentado una temporada de lluvias excepcionalmente intensa en 2025, superando los niveles históricos de precipitación. Este incremento en las precipitaciones ha llevado a la activación de alertas tempranas que alertan sobre riesgos asociados a fenómenos meteorológicos severos en diferentes alcaldías de la capital. La escala de riesgo climáticou contempla la emisión de alertas rojas y púrpuras, que indican lluvias fuertes y torrenciales con potencial de causar daños considerables en infraestructura y bienes.
Durante el ciclo lluvioso de 2024, ningún aviso de nivel púrpura fue necesario, en contraste con las cinco alertas de este año, emitidas en distintas fechas y alcaldías, incluyendo Álvaro Obregón, Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc e Iztapalapa. Por otro lado, las alertas rojas han llegado a ser 24 en 2025, lo que representa un incremento del 71% respecto a la temporada anterior, reflejando un patrón de lluvias más extremas y frecuentes. Este aumento en las alertas evidencia la urgente necesidad de fortalecer las medidas de protección civil y preparar a la población ante eventos meteorológicos cada vez más intensos, relacionados con las alteraciones climáticas globales.
El fenómeno climático no solo afecta la movilidad y la seguridad ciudadana, sino que también puede tener repercusiones económicas y sociales duraderas. La experiencia de temporadas previas ha demostrado que las lluvias torrenciales pueden generar inundaciones, deslizamientos y daños en la infraestructura urbana, haciendo imprescindible una adecuada gestión de riesgos para reducir el impacto en la población.
Este aumento en las alertas también plantea la necesidad de revisar las políticas de adaptación y mitigación del cambio climático en la capital nacional, que continúa enfrentando eventos meteorológicos extremos en línea con las tendencias globales.
