A Coruña, Galicia. – La normativa de terrazas aprobada el 12 de febrero ha generado un rechazo generalizado, llevando a diversas partes interesadas a presentar alegaciones. Tanto hosteleros como vecinos y empresarios han manifestado su desacuerdo con un texto que, en vez de solucionar la incertidumbre originada por la pandemia, ha intensificado el debate sobre el uso del espacio público.
Los hosteleros critican que la nueva ordenanza podría resultar en un aumento del 30% en los precios y la pérdida de empleos. La concejala de Infraestructuras, Noemí Díaz, admitió en el pleno municipal la dificultad de satisfacer a todas las partes involucradas, subrayando que es complicado equilibrar las demandas de la ciudadanía y de los comerciantes. José Luis Méndez, presidente de los vecinos del Orzán, destacó que siente que la propuesta del gobierno busca atraer un turismo poco deseado.
La propuesta incluye restricciones horarias significativas, sugiriendo que las terrazas cierren a las 22:30 horas en invierno y a las 23:00 horas en verano. También se demanda que zonas como las plazas de la Cormelana y José Sellier sean declaradas como Zonas Acústicamente Saturadas para mitigar el ruido y el impacto del ocio en la comunidad. La presidenta de la Federación de Asociaciones Vecinales, Luisa Varela, enfatizó la necesidad de garantizar una convivencia armoniosa entre los vecinos y los negocios de hostelería.
Además, la situación ha elevado las tensiones entre hosteleros y el Ayuntamiento, con el presidente de la Zona Comercial Obelisco, Javier Pastoriza, expresando que la normativa generará descontento en todas las partes. Resaltó la importancia económica de las terrazas, que constituyen un 50% de la facturación anual de los negocios durante el verano. Según Pastoriza, el riesgo de desempleo es alarmante si se mantienen las restricciones propuestas.
A la espera de que expire el plazo de alegaciones el 13 de febrero, se anticipa que el debate se intensificará. Los próximos pasos incluyen la revisión profunda de las alegaciones y posibles modificaciones al texto, buscando un balance entre las necesidades de los hosteleros y la comunidad vecinal.

