La participación de la funcionaria en una carrera de 10 km genera sospechas tras la falta de registros intermedios y una medalla entregada sin comprobar su recorrido completo.
Durante el fin de semana, una alcaldesa perteneciente a Morena publicó en plataformas digitales su participación en una competencia de 10 kilómetros organizada en la Ciudad de México. En sus publicaciones, mostró fotografías junto a otras corredoras y con sus hijas, además de la medalla que certifica la finalización del recorrido. Sin embargo, los análisis de los datos oficiales del evento revelaron una discrepancia significativa en su desempeño.
Los resultados oficiales indicaron que la participante no registró ninguna medición en los controles ubicados en los puntos intermedios del recorrido en los puntos críticos de 2, 3 y 7.5 km, exceptuando solo el registro en la línea de meta con un tiempo de 30 minutos. Este rendimiento correspondería a un ritmo de aproximadamente tres minutos por kilómetro, una cifra que excede las capacidades humanas sin preparación especializada. Además, el certificado oficial de la carrera la calificó como “descalificada” por faltar los registros en las etapas intermedias, sugiriendo que no completó realmente todo el recorrido.
Estos hechos provocaron una ola de críticas en redes sociales, donde diversos usuarios la acusaron de intentar aparentar una participación que no refleja su verdadera condición física o cumplimiento del reto. Hasta la fecha, la alcaldesa mantiene silencio frente a las reclamaciones y no ha emitido declaraciones oficiales sobre la situación.
Este caso resalta la importancia de verificar la autenticidad de las participaciones públicas y el respeto por la integridad en actividades deportivas, sobre todo cuando implican figuras públicas y liderazgo político. La transparencia en eventos deportivos es fundamental para mantener la confianza de la ciudadanía y promover prácticas honestas en competencias abiertas.
