La temporada festiva impulsa gastos excesivos que dejan a millones con deudas superiores a los 10 mil pesos, generando estrés y ansiedad. El cierre de año en México suele ser sinónimo de celebración y tradiciones, pero para millones de hogares también significa un aumento en endeudamiento. Durante diciembre, aproximadamente el 70% de los mexicanos termina con deudas, principalmente por gastos relacionados con compras navideñas, cenas y eventos sociales, lo que genera una carga financiera significativa antes de iniciar el año nuevo. Una tendencia preocupante revela que cerca del 49% de las personas consider y que sus gastos de fin de año afectarán sus finanzas en enero, mientras que el 59% siente presión por el costo de los regalos y celebraciones. Aunque muchos perciben el aguinaldo como ingreso adicional, su uso impulsivo puede elevar las deudas por compras de regalos a niveles que superan los 10 mil pesos, sólo en adquisiciones relacionadas con la temporada. Este comportamiento se ve agravado por la falta de una educación financiera adecuada, ya que el 61% de la población no planea sus gastos ni sigue presupuestos, lo que facilita compras impulsivas y un uso inadecuado del crédito. La consecuencia emocional de estas prácticas es alarmante: el 85% de las personas endeudadas reporta niveles elevados de estrés, ansiedad y en algunos casos insomnio o síntomas depresivos. Para evitar esta situación, se recomienda elaborar un presupuesto, priorizar las deudas existentes, planificar las compras y destinar el aguinaldo de forma estratégica. La planificación financiera durante estas fechas permite disfrutar de las tradiciones sin poner en riesgo la estabilidad económica, transformando las celebraciones en recuerdos positivos y no en preocupaciones futuras. En un contexto más amplio, este problema refleja la necesidad de promover la educación financiera en México, pues la falta de preparación en gestión económica aumentó la vulnerabilidad de la población ante gastos imprevi
