Expertos advierten que las futuras remodelaciones deben priorizar infraestructura y manejo de aguas para garantizar operación segura durante lluvias intensas y eventos internacionales.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) enfrenta la necesidad de fortalecer su infraestructura para responder eficazmente a las intensas lluvias que caracterizan la temporada en la capital, especialmente con vista a la celebración del Mundial de Fútbol 2026 en territorio mexicano. Aunque en noviembre pasado se anunció un proceso de rediseño arquitectónico, expertos en aviación coinciden en que el enfoque debe centrarse en resolver puntos críticos, como el sistema de drenaje pluvial, la calidad del pavimento y la señalización, en lugar de limitarse a aspectos estéticos.
A medida que la afluencia de pasajeros sigue en aumento, la capacidad del aeropuerto para soportar fenómenos climáticos adversos se vuelve un tema prioritario. La experiencia en aeropuertos internacionales, como Schiphol en Ámsterdam, demuestra que con mantenimiento preventivo riguroso y modernización continua, se puede operar con normalidad incluso bajo constantes lluvias. La implementación de sistemas de captación y reutilización de aguas pluviales también se presenta como una solución eficiente para reducir riesgos de inundaciones y mejorar la sostenibilidad.
La importancia de estas acciones crece al considerar que en diferentes sedes del Mundial, como el Estadio Azteca, se proyectan cinco partidos durante meses en los que las lluvias pueden afectar la movilidad y la seguridad. La prontitud en actuar evitará problemas logísticos y garantizará una experiencia segura para deportistas, turistas y espectadores internacionales. Mientras tanto, otros aeropuertos mexicanos, como el de Tulum y el Felipe Ángeles, refuerzan su infraestructura para ofrecer mejor servicio frente a cambios climáticos, marcando un camino que el AICM debe seguir para consolidar su competitividad y resiliencia.
La modernización y el manejo eficiente de las aguas pluviales en aeropuertos representa una tendencia global frente a las emergencias climáticas. La ciudad de México necesita adoptar medidas similares de manera urgente, con inversiones dirigidas a la operación segura del aeropuerto en temporadas de lluvias, asegurando la continuidad del flujo aéreo y la seguridad de todos los usuarios.
