Pese a un potencial de mercado en crecimiento, la interoperabilidad de dispositivos conectados sigue avanzando lentamente, enfrentando barreras técnicas y comerciales.
La implementación del estándar de conectividad para dispositivos del hogar inteligente, conocido como Matter, ha presentado un avance moderado en los últimos años. Aunque la versión 1.5 del protocolo ha incorporado categorías de electrodomésticos, purificadores de aire y cámaras de seguridad, la adopción masiva aún no se ha materializado de manera significativa. Uno de los principales obstáculos radica en el proceso de certificación, que requiere pruebas de desempeño, ajustes de software y a veces modificaciones en hardware, lo cual incrementa costos y tiempos para los fabricantes.
A pesar del interés de gigantes tecnológicos como Apple, Google y Samsung, la resistencia de otros actores a abrir sus ecosistemas limita la interoperabilidad efectiva. La tendencia muestra que las marcas que apuestan por mantener entornos cerrados priorizan sus controles y beneficios económicos, en lugar de norma que facilite una integración fácil para los usuarios. Como resultado, numerosos dispositivos certificados en la actualidad solo funcionan plenamente en plataformas específicas, generando configuraciones complejas y experiencias fragmentadas.
Este retraso llega en un momento en que el mercado global de hogares inteligentes está en su auge, valorado en más de 127 mil millones de dólares en 2024, con una proyección que superará los 500 mil millones antes de 2030. En regiones como Latinoamérica y México, donde la adopción aún está en fase inicial, una mayor interoperabilidad podría acelerar la integración y facilitar la incorporación de dispositivos en los hogares. La fragmentación y los obstáculos técnicos hacen que la normalización de estándares como Matter aún requiera algunos años más para consolidarse, pero su éxito es clave para impulsar una mayor digitalización del hogar en todo el mundo.
Para cumplir con su visión, la industria deberá acelerar los procesos de certificación, promover ecosistemas abiertos y ofrecer experiencias coherentes sin importar la marca, permitiendo así que hogares de todos los tamaños puedan beneficiarse verdaderamente de la conexión inteligente.
