El menor, víctima de un abandono que generó investigaciones y procesos legales, ahora espera una familia que garantice sus derechos y bienestar.
El 11 de febrero pasado, un bebé fue abandonado en Tultitlán por sus propios padres, quienes además enfrentan un proceso legal por homicidio en grado de tentativa. La denuncia y las pruebas recopiladas, incluyendo mensajes de WhatsApp, revelan que la pareja planificó deshacerse del recién nacido poco después del parto. Actualmente, el pequeño cuenta con nueve meses y ya ha sido registrado con nombre y apellidos de sus progenitores, aunque estos podrían modificarse durante la adopción. La tutela del menor está a cargo del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México, que trabaja en facilitar su integración a una familia adoptiva, priorizando siempre su interés superior. La decisión de retirar la custodia a las abuelas maternas y paternas responde a la necesidad de ofrecerle un entorno estable y seguro, en línea con los derechos del niño a crecer en un ambiente familiar. Este caso pone en evidencia la importancia de atender las situaciones de vulnerabilidad infantil y garantizar espacios seguros para los menores, incluso en contextos complejos y delicados.
