La Organización Panamericana de la Salud alerta sobre diagnósticos tardíos en la región y enfatiza la necesidad de fortalecer la prevención y el acceso a tratamientos para reducir la mortalidad por VIH en los próximos años.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha emitido un llamado urgente a los países de Latinoamérica y el Caribe para reforzar su respuesta frente al VIH, ante el alto porcentaje de diagnósticos en etapas avanzadas de la enfermedad. Aunque las cifras de muertes asociadas al virus han disminuido en la región, todavía una parte significativa de la población infectada desconoce su condición, lo que aumenta el riesgo de complicaciones y transmisión. En 2024, se estima que aproximadamente 2.8 millones de personas en la región viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), con avances en algunos países, como el Caribe, que ha logrado reducir nuevas infecciones en más del 20% desde 2010. Sin embargo, en países latinoamericanos se ha registrado un repunte del 13% en los casos, evidenciando que aún hay retos en la detección temprana y el acceso a tratamientos efectivos. Para abordar esta problemática, la OPS hace un énfasis en la necesidad de iniciar inmediatamente el tratamiento antirretroviral a quienes son diagnosticados, además de ampliar el acceso a métodos preventivos como la profilaxis preexposición (PrEP) y la profilaxis postexposición (PEP). Nuevas desarrollos, como la administración de medicamentos prolongados en el tiempo, prometen facilitar la cobertura y mejorar los resultados en la prevención. Con la meta de eliminar las muertes por SIDA en 2030, la campaña actual resalta la importancia de diagnósticos rápidos y acceso equitativo a tratamientos, en un contexto donde el próximo 5 de diciembre se presentará la Alianza Regional para la Eliminación del VIH, buscando unir esfuerzos gubernamentales, comunitarios e internacionales para alcanzar los objetivos propuestos y reducir el impacto de la epidemia en la región.
