Revelan que el senador de Morena tendría un expediente abierto por vínculos con crimen organizado, lo que complicaría su situación política
Adán Augusto López Hernández, senador de Morena y coordinador de los senadores de ese partido, está siendo investigado en Estados Unidos por presuntos vínculos con actividades criminales. Investigaciones periodísticas y documentos filtrados por el grupo hacktivista Guacamaya señalan que el exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, vinculado a la organización criminal La Barredora, facilitó operaciones del grupo mientras fungía en su cargo.
La existencia de un expediente abierto en Estados Unidos sobre López Hernández ha generado inquietudes sobre su posible participación o conocimiento de ilícitos en la entidad. La información indica que Washington busca desmantelar cárteles considerados organizaciones terroristas extranjeras en el país vecino, y en ese contexto, el nombre del senador de Morena aparece en la lista de políticos vinculados al crimen organizado.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró en conferencia matutina que no hay investigaciones abiertas en su contra. Sin embargo, el columnista Raymundo Riva Palacio publicó en El Financiero que existe un expediente en Estados Unidos que relacionaría a López Hernández con negocios criminales y su red de relaciones en el lado oscuro de la ley.
Este señalamiento colocaría a López Hernández en una situación complicada ante la presión del gobierno estadounidense, que busca combatir al narcotráfico y desmantelar estructuras criminales en México. La columna indica que Washington considera prioritario procesar a políticos ligados al crimen, incluyendo al exgobernador de Tabasco.
Por su parte, López Hernández ha negado cualquier vínculo con actividades ilícitas y se ha defendido públicamente. La semana pasada, compareció ante la Comisión Permanente del Congreso para aclarar los señalamientos, y afirmó que “la calumnia cuando no mancha, tizna”.
El caso genera tensión interna en Morena, con la presidenta Sheinbaum enfrentando la difícil tarea de mantener la unidad en el partido mientras lidia con la posible investigación en su entorno cercano. La posible existencia de un proceso en Estados Unidos contra López Hernández refleja la complejidad del escenario político y de seguridad que enfrenta el gobierno federal.
