Tras la protesta del 15 de noviembre en la Ciudad de México, el número de imputados por tentativa de homicidio contrasta con cifras oficiales, generando polémica y debates sobre las detenciones.
Un total de diez personas enfrentan cargos por tentativa de homicidio derivados de los eventos ocurridos durante la marcha de la llamada Generación Z en la Ciudad de México el pasado 15 de noviembre, en presencia de enfrentamientos y altercados en el Zócalo capitalino. Esta cifra supera las cifras oficiales reportadas por la Fiscalía de la Ciudad de México, que inicialmente indicó que solo se abrirían tres carpetas de investigación relacionadas con el delito.
Además, las defensas de varios detenidos reportan que en total hay 27 personas bajo proceso penal, incluyendo acusaciones por lesiones, robo y resistencia, a raíz de la misma protesta. De acuerdo con estos abogados, los imputados de tentativa de homicidio tienen edades que oscilan entre los 18 y 65 años, y evidencia golpes y lesiones tanto físicas como psicológicas producto de su detención, por lo que ya presentaron denuncias por tortura.
Por otro lado, el colectivo generacional ha manifestado que no mantienen vínculos con las personas detenidas y que su participación en las acciones fue pacífica, asegurando que se retiraron antes de que ocurrieran los enfrentamientos. La fiscalía realiza audiencias para determinar las responsabilidades de los acusados, quienes enfrentan cargos específicos por tentativa de homicidio, resistencia y robo calificado.
Estos hechos representan un episodio complejo que refleja las tensiones en el contexto de las protestas recientes, además de poner sobre la mesa las diferentes interpretaciones y la controversia respecto a las detenciones y las acusaciones en medio de movilizaciones sociales en la capital.
