Análisis sobre cómo las negociaciones internas entre cárteles y autoridades moldean la estructura criminal y afectan la gobernanza del país.
En el entramado del narcotráfico en México, los pactos internos entre líderes de cárteles y las instituciones gubernamentales han jugado un papel determinante en la supervivencia y expansión de estas organizaciones. Durante décadas, acuerdos secretos han permitido la coexistencia de actores criminales con diversos sectores del poder, asegurando su influencia en distintas regiones del país. Este fenómeno ha generado una profunda complejidad en la lucha contra el crimen organizado, pues muchas veces las estrategias oficiales se ven permeadas por intereses contrarios a la desarticulación total de estas redes. La historia reciente evidencia que estas alianzas subterráneas no solo mantienen la estructura del narcotráfico, sino que también influyen en decisiones políticas, operativos y en la distribución del poder en ciertas áreas, dificultando la implementación de políticas efectivas de seguridad. En este contexto, comprender cómo estos pactos han formado parte del sistema de gobernanza resulta fundamental para diseñar estrategias que realmente reduzcan la violencia y fortalezcan la justicia en el país.
