La consolidación del poder del ejército sirio y la reacción de las FDS marcan un momento crucial en el conflicto.
El ejército sirio tomó control de importantes áreas en el norte y este de Siria tras un acuerdo con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) el 19 de enero de 2026. Este pacto incluye la cesión de territorios estratégicos, tras días de intensos combates.
El gobierno interino busca afirmar su autoridad tras el derrocamiento de Bashar al Asad, mientras las FDS enfrentan presión por la falta de apoyo internacional. Aunque se acordó un alto el fuego, la situación se mantiene tensa con nuevos enfrentamientos en regiones clave.
Las FDS han confirmado la pérdida de posiciones, lo que podría redefinir el control territorial y impactar las dinámicas de poder en el país árabe.

