La economía de Rosario enfrenta una recuperación lenta, mientras sectores clave muestran fuertes caídas y algunos segmentos registran avances por mejoras en seguridad y servicios.
En los primeros meses de 2025, la economía de Rosario experimentó una significativa contracción, con una caída superior al 13% respecto al mismo período del año anterior. Aunque la actividad económica nacional mostró signos de recuperación, en la ciudad los indicadores reflejan una persistente desaceleración, evidenciada en la reducción de la facturación local en torno al 7,2%, en contraste con el crecimiento del 6% en el ámbito nacional. Esta disparidad señala que Rosario aún no logra revertir los efectos de las recesiones previas.
Diversos sectores industriales y de servicios en Rosario sufrieron fuertes retrocesos en este período. La Intermediación Financiera y los Servicios de Seguros lideraron las caídas con un 39,6%, junto con el rubro del Papel e Impresión (-27,8%) y la industria metalúrgica (-26,2%). La actividad comercial también mostró signos de ajuste, aunque con variaciones dependiendo del segmento; mientras el comercio mayorista cayó un 16%, los servicios de alimentación y alojamiento mostraron incrementos del 22,7% y 28%, respectivamente, impulsados en parte por mejoras en la seguridad y el turismo.
La crisis industrial, que había registrado una caída del 13,5% en 2024, se agravó en comparación con 2023, con un descenso cercano al 33%. La devaluación del peso y la inflación elevada, que impactaron en la capacidad de consumo y producción, continuaron afectando al sector industrial, pieza clave en la economía local por su alta generación de empleo calificado. A nivel laboral, el empleo formal en la ciudad mostró una leve mejoría, aunque la tasa de desocupación aumentó en 1,5 puntos porcentuales, alcanzando aproximadamente 11 mil nuevos desempleados en el Gran Rosario, reflejando un deterioro en las condiciones sociales y económicas.
El análisis también destaca que, si bien algunos indicadores muestran cierta recuperación en construcción y ciertos servicios, la situación general aún presenta desafíos importantes. La inflación controlada en los primeros meses del año, el dólar estable y una tasa de interés moderada podrían impedir que la tendencia negativa se revierta en el corto plazo. La economía rosarina continúa enfrentando un proceso de ajuste que requiere políticas integrales para fortalecer su actividad industrial y laboral.
