Un estudio reciente encontró que suplementarse con ácidos grasos omega-3 disminuye eventos graves del corazón en adultos en tratamiento de diálisis a largo plazo.
La enfermedad cardiovascular representa la principal causa de mortalidad en personas sometidas a hemodiálisis, afectando más del 75% de estos pacientes. Con el objetivo de explorar posibles medidas para mitigar este riesgo, investigadores llevaron a cabo un estudio clínico en Canadá y Australia donde 1,228 adultos, con una edad promedio de 64 años, fueron asignados aleatoriamente a recibir cápsulas de aceite de pescado o un placebo durante un periodo de 3.5 años. La suplementación consistió en 4 gramos diarios de ácidos grasos poliinsaturados, principalmente eicosapentaenoico y docosahexaenoico.
Los resultados evidenciaron que quienes tomaron aceite de pescado mostraron una reducción significativa en la incidencia de eventos cardiovasculares graves, como infarto, accidente cerebrovascular, muerte cardiovascular y amputaciones por enfermedad vascular, en comparación con el grupo que recibió placebo. Es importante señalar que el estudio solamente incluyó pacientes en hemodiálisis de mantenimiento, y no se controló si consumían otros suplementos o medicamentos.
Este hallazgo refuerza el potencial de los ácidos grasos omega-3 como una estrategia complementaria para reducir riesgos en este población vulnerable. La investigación también resaltó que, pese a la alta prevalencia, no todos los pacientes en diálisis reciben medicación para el control de lípidos, lo que subraya la importancia de explorar intervenciones nutricionales y farmacológicas específicas.
En el contexto de un incremento en la atención a la salud cardiovascular en pacientes renales, estos resultados aportan información valiosa para mejorar la supervivencia y calidad de vida en quienes enfrentan tratamientos crónicos como la hemodiálisis.
