La detención de Antonio Cabrera revela la falta de justicia en la iglesia y la protección de un sistema abusivo.
La detención de Antonio Cabrera, exintegrante de los Legionarios de Cristo, plantea serias preguntas sobre la impunidad histórica en la iglesia. El caso revela un sistema que ha permitido el abuso sistemático, desde Marcial Maciel hasta hoy. Cabrera, quien fue detenido el 12 de junio, es acusado de abusar de un menor durante años, mientras ocupaba posiciones de autoridad.
Las estructuras de poder dentro de la iglesia y de la Universidad Anáhuac han encubierto tales prácticas, permitiendo que continúen sin cuestionamientos. La pena solicitada de 29 años en prisión no repara el daño causado ni enfrenta las complicidades del sistema. Es imperativo investigar a fondo la herencia del macielismo para cerrar este ciclo de abusos.

