El 21 de mayo es una fecha significativa en la historia de México, marcada por eventos que han dejado huella en el país. En 1895, nació en Jiquilpan, Michoacán, Lázaro Cárdenas del Río, presidente que gobernó de 1934 a 1940, conocido por su decisión de expropiar la industria petrolera, un paso que reforzó la soberanía nacional en medio de presiones internacionales.
Cárdenas asumió el poder tras la intervención de Plutarco Elías Calles, quien había buscado influir en la política. Sin embargo, Cárdenas tomó la decisión patriota de expulsar a Calles, un acto considerado fundamental para el fortalecimiento del Gobierno. Su administración se caracterizó por el nacionalismo y el compromiso con los trabajadores y campesinos, destacando el reparto agrario y la creación del Instituto Politécnico Nacional.
A lo largo de su mandato, Cárdenas otorgó asilo a españoles que huían de la guerra civil, enriqueciendo la cultura mexicana con su presencia. Durante su gobierno, se conservó la memoria histórica, evitando la confrontación con el pasado colonial y celebrando la diversidad cultural del país. Cárdenas falleció el 19 de octubre de 1970, mientras que Calles murió el mismo día pero de 1945, siendo ambos enterrados en el monumento a la Revolución en la Ciudad de México.
El 21 de mayo también es recordado por otros eventos, como la firma del Pacto de Ciudad Juárez en 1911, el cual puso fin a las hostilidades en la Revolución Mexicana, resultando en la renuncia del presidente Porfirio Díaz. Adicionalmente, en 1920, Venustiano Carranza fue asesinado, dejando un legado crucial como autor de la Constitución de 1917, que consolidó derechos sociales para la ciudadanía.
Esta fecha, cargada de historia, resalta la evolución de México y sus luchas por la justicia y la identidad nacional, que continúan vigente en la actualidad.
Con información de eluniversal.com.mx

