El INE rechazó iniciar un proceso contra el líder del PRI, mientras Morena y el partido tricolor mantienen una pugna política por acusaciones y defensa.
Recientemente, los principales partidos políticos en México protagonizaron un enfrentamiento en el Consejo Nacional del Instituto Nacional Electoral (INE), centrado en una denuncia contra el dirigente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro “Alito” Moreno. La agrupación morenista solicitó que la Unidad Técnica de Fiscalización investigara supuestas irregularidades en el uso de recursos del PRI en Campeche durante el período 2015-2019, liderado en ese entonces por Moreno Cárdenas.
La petición fue fundamentada en notas periodísticas que señalaron presuntos desvíos millonarios, así como investigaciones en curso relacionadas con lavado de dinero y enriquecimiento ilícito contra el exgobernador. En su intervención, un diputado de Morena calificó a Moreno como un “delincuente”, enfatizando la gravedad de las acusaciones documentadas en su contra. Por otro lado, figuras del PRI defendieron a Moreno, denunciando una campaña de persecución política impulsada por Morena, que busca desacreditarlo por sus denuncias contra el gobierno de la actual administración.
El Consejo General del INE desestimó la solicitud morenista para abrir un procedimiento de oficio respecto a los recursos del PRI en Campeche, en una decisión que reafirmó la independencia del organismo electoral. En respuesta, Moreno acusó a Morena de montar un “show mediático” y afirmó que la estrategia de su adversario es inventar acusaciones para perseguirlo a él y a su familia, garantizando que su partido no cederá ante dichas presiones.
Este episodio refleja la creciente tensión entre los principales partidos políticos del país, evidenciando las disputas electorales y las acusaciones mutuas que marcan la política nacional en momentos clave para el país.
