La titular de la Suprema Corte revela detalles de su ruptura con el expresidente por su oposición a la reforma a la Guardia Nacional y la percepción de injusticia en el proceso. La relación entre la ministra Margarita Ríos Farjat y el expresidente Andrés Manuel López Obrador se fracturó a raíz de diferencias sobre la política de seguridad y la estructura de la Guardia Nacional. La ministra, conocida por su trayectoria en temas judiciales, expresó que su desacuerdo con López Obrador surgió tras la invalidación de un intento en 2023 por trasladar la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, una propuesta que el exmandatario favorecía para fortalecer la militarización de la seguridad pública. Durante su gestión, Ríos Farjat destacó que, pese a la cercanía personal con López Obrador –quien le otorgó cargos como jefa del SAT en 2018–, siempre mantuvo una postura independiente. La ministra relató que, a pesar de entender la perspectiva del exmandatario desde su punto de vista, consideró que su argumento constitucional no permitía esa reorganización, y lo expresó formalmente en una carta. Este desencuentro ocurrió en un contexto político marcado por tensiones entre poderes, especialmente con el Poder Judicial, órgano al que López Obrador parecía tener una postura de inconformidad persistente. La jueza observó que, en varias ocasiones, el mandatario mostró interés en modificar la judicatura, lo cual generó descontento en sectores judiciales y contribuyó a una percepción de oposición a la independencia del poder judicial. A nivel institucional, la diferencia de criterios sobre la Guardia Nacional refleja el debate sobre la militarización de la seguridad, tema que ha sido central en la administración actual y que sigue siendo motivo de controversia en la política mexicana. La postura de Ríos Farjat subraya la importancia de respetar los marcos constitucionales y la autonomía de las instituciones frente a las decisiones presidenciales. La revelación demuestra có
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