Morelia, Michoacán. – Las costas michoacanas se perfilan como un destino idóneo para concluir el 2025, ofreciendo una alternativa a quienes buscan escapar del bullicio y sumergirse en la naturaleza, el mar y la gastronomía local. A diferencia de otros destinos con gran infraestructura hotelera, Michoacán prioriza la sustentabilidad y la preservación del entorno natural.
Roberto Monroy García, titular de la Secretaría de Turismo de Michoacán (Sectur), destacó que estas playas conservan su carácter natural, con paisajes que incluyen esteros, caletas, peñascos y aguas propicias tanto para el esnórquel como para el surf. Además, sirven como santuario para diversas especies marinas, incluyendo tortugas y, recientemente, ballenas jorobadas.
La Costa Michoacana es un punto clave para el desove de tres especies de tortugas marinas: golfina, laúd y negra, esta última endémica. Los municipios de Aquila y Coahuayana son especialmente relevantes para su protección a través de campamentos tortugueros.
Para los amantes de los deportes acuáticos, la región ofrece oportunidades para buceo y snorkel en sitios como Caleta de Campos, San Juan de Alima, Pichilinguillo y el Faro de Bucerías. El esquí acuático se practica en la presa La Villita, el surf en Nexpa y La Ticla, y la pesca deportiva del pez vela en Lázaro Cárdenas. Las playas de La Soledad y Maruata son ideales para acampar.
La oferta gastronómica es otro atractivo importante, con una variedad de mariscos frescos como huachinango, langosta, ostión, camarón y el distintivo pescado dorado. Las opciones de alojamiento van desde pequeños hoteles y cabañas hasta paradores ecoturísticos y zonas de camping.
