Morelia, Michoacán. – El consumo de bebidas alcohólicas entre la población femenina de México ha experimentado un notable incremento en los últimos años, modificando patrones sociales y generando preocupación en materia de salud pública. Según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT), realizada por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), la proporción de mujeres que han consumido alcohol alguna vez en su vida aumentó del 62.6% en 2016 al 69.3% en 2025. Este estudio, que abarcó a 19,200 personas de entre 12 y 65 años, también señala un crecimiento general en el consumo de alcohol en la población total, pasando del 71.0% al 73.7% en el mismo periodo.
Un aspecto particularmente relevante es la convergencia de las tasas de consumo entre hombres y mujeres, una brecha que se ha cerrado de manera acelerada, especialmente entre las generaciones más jóvenes. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido sobre las graves consecuencias del abuso de alcohol en las Américas, con aproximadamente 85,000 fallecimientos anuales directamente atribuibles a su consumo. En México, la ENCODAT también reporta una prevalencia del 8.1% de malestar psicológico asociado, además de vinculaciones con episodios de violencia, ideación suicida y otros comportamientos de riesgo.
Los hallazgos de la encuesta indican que el 12.3% de la población entre 12 y 65 años ha enfrentado algún tipo de violencia (física, emocional o sexual) en el último año. Diversos especialistas apuntan a que las mujeres, al lidiar con mayores niveles de estrés derivado de la conciliación entre la vida laboral y las responsabilidades de cuidado, recurren frecuentemente al alcohol como un método de afrontamiento ante la ansiedad.
Este fenómeno, más allá de ser un simple hábito, se perfila como un reflejo de las presiones sociales, las desigualdades estructurales y los desafíos de salud mental que enfrenta la sociedad mexicana. La situación demanda una respuesta coordinada a través de políticas públicas efectivas, programas de prevención comunitaria y el fortalecimiento de redes de apoyo social.
