Morelia, Michoacán. – Distinguir los niveles de crueldad hacia los animales es fundamental para combatirla. El ‘Violentómetro Animal’ se ha consolidado como una herramienta gráfica esencial, diseñada para que cualquier persona pueda identificar y categorizar actos de violencia contra animales, desde negligencia hasta maltrato severo y crueldad extrema.
Esta iniciativa, adoptada por diversas organizaciones y colectivos dedicados a la protección animal, busca educar a la sociedad y fomentar la denuncia ciudadana ante casos de abuso.
Elviolentómetro clasifica las conductas violentas en tres categorías principales: negligencia, maltrato y crueldad, ordenadas de menor a mayor gravedad.
El objetivo principal de este instrumento es educativo. Permite que público general, sin necesidad de ser un experto veterinario o legal, pueda reconocer las señales de abuso en animales.
Dentro de la categoría de negligencia se incluyen acciones como la falta de higiene, la omisión de vacunación y esterilización, la ausencia de recreación, la falta de supervisión en salidas y no proporcionar un espacio adecuado.
El maltrato abarca acciones que causan sufrimiento físico o emocional, como golpes no incapacitantes, no buscar atención veterinaria, mantener al animal atado permanentemente, privarlo de refugio adecuado o alimentarlo de forma insuficiente.
Los actos de crueldad, considerados los más graves, ponen en riesgo inminente la vida del animal e incluyen prácticas como la tortura, zoofilia, envenenamiento, organización de peleas de perros (considerado un delito federal), atropellamiento intencional, privación prolongada de agua o alimentos, abandono en condiciones extremas y lesiones que resulten en invalidez o muerte.
Muchas de estas acciones, como el abandono en azoteas o la falta de atención médica, se han normalizado lamentablemente. El Violentómetro Animal ayuda a visibilizar que el maltrato no se limita a la violencia extrema, sino que también comprende el descuido, la indiferencia y el aislamiento forzado.
Es importante destacar que estas prácticas tienen repercusiones legales en Michoacán, entidad que cuenta con legislación estatal para proteger a los animales y sancionar el maltrato.
