A partir del 1 de enero, el salario mínimo general ascendió de 278.80 a 315.04 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte se registró un aumento del 5 por ciento, alcanzando los 440.87 pesos diarios. Esta política salarial, descrita como responsable y con enfoque social, beneficia directamente a más de 2.2 millones de personas trabajadoras en el país, con un impacto significativo en Michoacán.
Alanís reconoció que este avance es resultado de una visión impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, enfocada en la justicia social y la prosperidad compartida. Destacó que el trabajo digno y bien remunerado se posiciona como un eje central para el desarrollo de México y de Michoacán, donde más de 1.3 millones de trabajadores, incluyendo cerca de 900 mil mujeres, verán un aumento en sus ingresos.
“El aumento al salario mínimo es una muestra de que la transformación se traduce en hechos concretos. Hoy, más de 2.2 millones de personas trabajadoras y sus familias en Michoacán tienen mejores condiciones para vivir con mayor dignidad y seguridad”, afirmó la legisladora, subrayando que esta política ha demostrado ser efectiva para mejorar el poder adquisitivo sin comprometer la estabilidad económica.
La legisladora reiteró su respaldo a las políticas laborales del gobierno federal, asegurando que desde el Congreso de Michoacán se continuará apoyando una agenda que garantice derechos, bienestar y oportunidades para todos los trabajadores.
