Morelia, Michoacán. – Las autoridades del sector agropecuario en Michoacán han lanzado una advertencia sobre los riesgos asociados a la práctica común de la quema de parcelas agrícolas. Esta actividad, además de ser perjudicial para la salud humana y la calidad del aire, provoca una disminución en la fertilidad del suelo y elimina organismos esenciales para su ecosistema.
Para contrarrestar estas prácticas, la Secretaría de Agricultura ha implementado la estrategia “Mi Parcela No Se Quema”. El objetivo de esta iniciativa es promover métodos alternativos al uso del fuego y fomentar el aprovechamiento de los residuos de cosecha. Esto no solo mejora la fertilidad del suelo, sino que también reduce los impactos negativos en el medio ambiente.
Especialistas detallaron que las quemas agropecuarias destruyen materia orgánica vital, merman la capacidad del suelo para retener agua y nutrientes, y erradican microorganismos fundamentales para la descomposición natural y la fijación de nitrógeno. Adicionalmente, la quema resulta en la pérdida de nutrientes clave como nitrógeno y azufre, obligando a los productores a un mayor gasto en fertilizantes, lo que eleva los costos de producción.
Otro efecto adverso destacado es el incremento de la erosión del suelo. La falta de cobertura vegetal tras la quema facilita la pérdida de las capas superiores de tierra fértil. Asimismo, la ausencia de residuos orgánicos conduce a una mayor pérdida de humedad, haciendo que los cultivos sean más susceptibles a la sequía.
Las autoridades sanitarias también alertaron sobre la contribución de las quemas agrícolas a la mala calidad del aire. La concentración de partículas provenientes de la combustión puede desencadenar contingencias ambientales y afectar la salud de la población, en especial a quienes padecen afecciones respiratorias.
Como solución, se promueve el manejo del rastrojo, una técnica que conserva la humedad, regula la temperatura del suelo y enriquece la materia orgánica. Esta práctica también contribuye a la disminución de emisiones de gases de efecto invernadero. En conjunto con otras acciones sostenibles, esta estrategia busca restablecer el equilibrio ecológico afectado por las quemas reiteradas.
Finalmente, las autoridades exhortaron a la ciudadanía a reportar cualquier quema agrícola que represente un peligro, con el fin de prevenir incendios de mayor magnitud y salvaguardar tanto a las comunidades como a los ecosistemas locales.
