Los presos, considerados un riesgo para la seguridad pública, fueron entregados en cumplimiento de órdenes de extradición, respetando derechos y protocolos.
México transfirió a Estados Unidos a 26 reos con presuntos vínculos con organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas. Los traslados, realizados en cumplimiento con órdenes de extradición, se efectuaron en los centros penitenciarios donde estaban recluidos, bajo estrictos protocolos institucionales que garantizan el respeto a sus derechos y al debido proceso.
Las autoridades mexicanas señalaron que estos individuos representaban un riesgo permanente para la seguridad pública. Todos cuentan con órdenes de extradición y fueron entregados en diferentes puntos de la frontera, en coordinación con las autoridades estadounidenses.
El área de seguridad de la Federación informó que las autoridades de Estados Unidos se comprometieron a no solicitar la pena de muerte para los reos mientras permanezcan en su territorio. La operación se realizó en el marco del compromiso bilateral para combatir el crimen organizado transnacional.
Cabe recordar que, el pasado 27 de febrero de 2025, México entregó a Estados Unidos a 29 narcotraficantes, incluyendo al líder del Cártel de Guadalajara, Rafael Caro Quintero, acusado del asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena. Entre los entregados en esa ocasión estaban miembros de los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, Los Zetas y el Cártel del Golfo, en diferentes puntos de la frontera.
La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que la entrega fue legal y que la decisión fue tomada por el Consejo Nacional de Seguridad Pública, en cumplimiento de los acuerdos internacionales y la legislación nacional.
