Ciudad de México. – México se consolidó en 2025 como el principal proveedor de petróleo para Cuba, superando a Venezuela y asumiendo un rol crucial en el suministro energético de la isla, a pesar de las sanciones impuestas por Estados Unidos. La situación ha generado atención internacional debido a su impacto geopolítico y financiero.
Una investigación del Financial Times revela que los envíos de crudo mexicano permitieron a Cuba compensar la disminución de las exportaciones venezolanas, en un contexto marcado por sanciones, reconfiguraciones regionales y tensiones diplomáticas.
Según datos de la industria citados por el diario británico y la firma especializada Kpler, México exportó a Cuba un promedio de 12,284 barriles diarios de petróleo en 2025, lo que representa el 44% de las importaciones totales de la isla. Esta cifra significó un aumento del 56% respecto al año anterior.
En contraste, Venezuela redujo sus envíos a 9,528 barriles diarios, un 34% del total, lo que implica una caída superior al 60% en comparación con los niveles de 2023. Rusia también se ubicó por debajo de México y Venezuela en el suministro energético cubano.
Informes financieros de Petróleos Mexicanos (Pemex) detallan que entre enero y septiembre de 2025 se enviaron alrededor de 17,200 barriles diarios de crudo y 2,000 barriles de productos petrolíferos a Cuba, con un valor aproximado de 400 millones de dólares. No obstante, reportes de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) señalan que estos envíos han generado pérdidas financieras y un mayor endeudamiento para México.
El incremento de las exportaciones mexicanas a Cuba se produce en un momento de mayor presión por parte de Estados Unidos, que busca limitar el acceso energético de la isla. El Financial Times subraya que esta política pone al gobierno mexicano bajo el escrutinio de la administración de Donald Trump, quien ha promovido el endurecimiento del bloqueo energético contra La Habana.
El gobierno mexicano ha defendido que los envíos de petróleo a Cuba se realizan dentro del marco legal y como parte de una relación histórica entre ambas naciones. Sin embargo, la decisión se enmarca en una política exterior que ha priorizado la cooperación con la isla, incluso frente a las sanciones estadounidenses.
Este giro energético de México hacia Cuba redefine el equilibrio regional y abre un nuevo frente de tensión con Washington, en un contexto donde el petróleo sigue siendo un factor determinante en la política exterior y la estabilidad financiera del país.
