En su intervención, Encinas subrayó que la historia latinoamericana es clara al demostrar que los cambios de régimen impuestos por actores foráneos y las medidas extraterritoriales contravienen el derecho internacional y deterioran el tejido social. “La historia de América Latina es contundente: la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, nunca ha generado estabilidad duradera”, aseveró.
El representante mexicano recordó que América Latina y el Caribe son reconocidos como zona de paz, según la resolución AG/RES. 2862 de la OEA, la cual promueve la resolución pacífica de controversias. Ante este marco, México expresó su preocupación por recientes declaraciones que sugieren un posible escalamiento militar en la región, lo cual representa una amenaza directa a la paz y estabilidad hemisférica.
“Por el contrario, nuestra región puede y debe avanzar hacia una nueva visión basada en la cooperación, el diálogo entre iguales, el entendimiento y el respeto mutuo”, señaló Encinas.
México reafirmó que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente a través de vías pacíficas, con diálogo, negociación y respeto a la voluntad del pueblo venezolano, sin injerencias externas. “Solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los propios venezolanos, puede conducir a una solución democrática y sostenible”, afirmó, reiterando la disposición de México para apoyar esfuerzos de facilitación y mediación.
Finalmente, Encinas concluyó que la acción unilateral y la invasión no son el camino para las relaciones internacionales del siglo XXI, y reiteró el compromiso de México con el principio de que el continente americano pertenece a sus pueblos, como pilar fundamental de su política exterior.
