El coordinador de Movimiento Ciudadano cuestiona las explicaciones del PAN sobre las votaciones y reafirma la autonomía del partido en medio de la polémica.
El coordinador nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, protagonizó un intercambio de declaraciones con la senadora del PAN, Lilly Téllez, en la red social X. La polémica surgió tras que Téllez criticara a MC por su apoyo a Ernestina Godoy para la Fiscalía General de la República (FGR), una decisión que generó cuestionamientos en diferentes sectores políticos.
En su respuesta, Máynez defendió la postura de su partido, señalando que figuras importantes como los senadores Clemente Castañeda y Luis Donaldo Colosio Riojas han puesto en contexto los cambios que México necesita en materia de justicia. Afirmó que el enfoque de MC busca construir una alternativa distinta en la política, alejada de las tradicionales confrontaciones.
En un tono directo, Máynez desafió a Téllez a que explique los votos de su partido en el Senado, en lugar de centrarse en criticar a MC. Además, resaltó la independencia de su organización política, resaltando que sus legisladores se diferencian tanto de los panistas como del régimen que, según afirmó, contribuyó a favorecer en la elección presidencial de 2018. Este comentario también hizo referencia a la pasada militancia de Téllez en Morena, partido que actualmente domina en la administración federal.
Este enfrentamiento subraya la tensión persistente en el bloque de oposición, donde algunos buscan diferenciarse del oficialismo y otros mantienen una postura más confrontacional. La disputa refleja las diferentes estrategias dentro de la oposición para consolidar una imagen de coherencia y autonomía, en un contexto político marcado por las alianzas y las duelos por la narrativa pública.
Además, la discusión se intensificó cuando Téllez acusó a MC de ser “Macchairos”, un término despectivo para quienes simpatizan con Morena, por votar a favor de nombramientos alineados con el gobierno actual. La referencia buscaba poner en duda la autenticidad de la oposición naranja frente a las políticas oficiales, evidenciando las fracturas en el bloque de partidos opositores.
