La magistrada Escárcega asegura que su actuación en el caso de su hermano fue legal y llama a esclarecer las acusaciones sin pruebas.
En un pronunciamiento reciente, la magistrada Nancy Escárcega afirmó que en ningún momento intervino en decisiones relacionadas con el proceso judicial de su hermano, Edison Herman, quien cumple una condena por secuestro desde 2020. La funcionaria explicó que su actuación en el cargo se basó únicamente en los procedimientos legales establecidos y reiteró su compromiso con la justicia, rechazando las acusaciones infundadas que han surgido en su contra.
El caso ha destacado en el Congreso del Estado a raíz de una petición de investigación dirigida al Tribunal de Disciplina Judicial, presentada por un diputado de Morena, debido a sospechas de posible influencia. Sin embargo, la magistrada enfatizó que su nombramiento obedeció estrictamente a lo que la ley establece, y que no posee facultades para influir en resoluciones judiciales. Además, señaló que está abierta a que se realicen auditorías y análisis exhaustivos para despejar cualquier duda y que su vida profesional ha sido dedicada a la defensa de la legislación y el Estado de Derecho.
El contexto político regional ha generado tensión en torno a estas declaraciones, con diversas voces llamando a la transparencia y al respeto por la independencia judicial. La magistrada insistió en que su deber es con la Constitución y que los señalamientos sin sustento sólo buscan desprestigiar su labor. Finalizó haciendo un llamado a que las investigaciones sean públicas y que los antecedentes del caso se compartan de manera clara con la ciudadanía, reafirmando su compromiso con la justicia y la lucha contra la corrupción.
