La tenista canadiense logra su primer trofeo en un torneo WTA 500 tras una semana de gran esfuerzo y resistencia física El logro más importante en la carrera de Leylah Fernández en el tenis se concretó el domingo en el Abierto de Washington, gracias a un revés espectacular, varias devoluciones sobresalientes y una energía alimentada por hamburguesas y papas fritas de Shake Shack. La jugadora zurda, originaria de Canadá, de 22 años y ubicada en la posición 36 del ranking mundial, cerró una semana llena de partidos reñidos con una victoria contundente al derrotar 6-1, 6-2 a Anna Kalinskaya. Fernández sumó así su cuarto trofeo individual, todos en torneos de pista dura, y el primero en un evento WTA 500. En su infancia, estuvo muy cerca de ganar un Grand Slam, llegando a la final del Abierto de Estados Unidos en 2021 en Nueva York, antes de caer ante Emma Raducanu. La posibilidad de una revancha en Washington estuvo presente, pero Kalinskaya eliminó a Raducanu en las semifinales del sábado. La final masculina del torneo se disputaba posteriormente entre el australiano Alex de Miñaur, séptima cabeza de serie, y el español Alejandro Davidovich Fokina, duodécimo preclasificado. Fernández tuvo que luchar mucho en su lado del cuadro. En la segunda ronda, necesitó 2 horas y 19 minutos para vencer a Jessica Pegula, la jugadora sembrada número uno y subcampeona del Abierto de Estados Unidos del año pasado, en un duelo a tres sets. Después, empleó 2 horas y 20 minutos para eliminar a Taylor Townsend en los cuartos de final. En las semifinales, tras un largo partido que duró 3 horas y 12 minutos, ganó en tres desempates contra Elena Rybakina, tercera preclasificada y campeona de Wimbledon en 2022. Tras cada uno de estos dos últimos encuentros, Fernández y su padre, quien también es su entrenador, optaron por comer en Shake Shack. La tenista comentó: “Comimos hamburguesas, hot dog, papas fritas con queso, todo lo que un atleta no debería comer antes de un partido, pero funcionó”,
