La iniciativa busca reconocer a las vendedoras por catálogo como trabajadoras formales, brindándoles acceso a seguridad social y protección laboral en todo México.
El Senado mexicano avanza en la creación de un marco legal que reconozca las ventas por catálogo como una actividad laboral formal. La propuesta, encabezada por la presidenta de la Comisión del Trabajo, busca garantizar que quienes participan en la venta de productos como cosméticos, utensilios de cocina o perfumes tengan acceso a derechos laborales, incluyendo seguridad social, atención médica y pensiones.
En México, muchas de las vendedoras son mujeres en promedio de 50 años, que combinan esta actividad con otras responsabilidades hogareñas y enfrentan condiciones de informalidad sin beneficios básicos. La iniciativa pretende formalizar esta labor sin imponer cargas fiscales adicionales, manteniendo la viabilidad de los modelos de negocio de las marcas de venta por catálogo.
La propuesta complementa esfuerzos previos en el país, en los que se ha buscado extender protección social a trabajadores informales como repartidores de aplicaciones digitales. El objetivo principal es garantizar condiciones laborales dignas para un sector que genera ingresos para miles de mujeres, permitiendo así una mayor inclusión laboral y protección social en todo el territorio nacional.
La movilización legislativa refleja la urgencia de reconocer formalmente actividades que, aunque muchas veces invisibilizadas, constituyen una fuente de ingreso para un amplio sector de la población femenina mexicana.
