La derrota del peronismo en Corrientes genera críticas internas, apuntando a Wado De Pedro y Ottavis por la estrategia fallida en las últimas elecciones.
En las recientes elecciones en Corrientes, el peronismo logró un segundo lugar con aproximadamente un 20% de apoyo, superado claramente por el candidato Juan Pablo Valdés, quien obtuvo más del 52% de los votos. La derrota ha generado un clima de tensión interna en el kirchnerismo, con acusaciones dirigidas principalmente a Wado De Pedro y a José Ottavis por la planificación y el respaldo político fallido.
Desde su regreso a su provincia natal, Ottavis ha intentado consolidar una estructura política local, tras haber sido en su momento secretario general de La Cámpora en Buenos Aires y luego distanciarse del kirchnerismo más centralizado. Allí, propuso la candidatura de Martín Ascúa, logrando captar la atención y el apoyo de figuras relevantes del kirchnerismo, como Wado De Pedro y Teresa García, para potenciar la campaña en Corrientes.
Este proceso también incluyó una visita de Cristina Fernández de Kirchner a Paso de los Libres, como parte de un intento de fortalecer la candidatura, acto que fue uno de los últimos oficiales antes de que Ottavis cumpliera una prisión domiciliaria. La estrategia buscaba capitalizar el apoyo interno del peronismo, pero no logró revertir la tendencia electoral, reflejando las dificultades del oficialismo para presentarse unido ante una comunidad electoral cada vez más dispersa y desafiante.
El resultado electoral evidencia un escenario complejo para el kirchnerismo, que enfrenta críticas internas por decisiones estratégicas y por la falta de una campaña que lograra captar el apoyo necesario en una provincia clave. La derrota refuerza la necesidad de reconsiderar alianzas y tácticas si quieren mantenerse competitivos en futuras contiendas.
La situación en Corrientes demuestra cómo las disputas internas y las decisiones de liderazgo pueden influir decisivamente en el devenir político del peronismo a nivel nacional, poniendo a prueba la unidad del movimiento en un momento de fuerte competencia electoral.
