Servicio Sismológico Nacional reporta baja actividad sísmica general tras evento principal y miles de réplicas de sismo previo.
Ciudad de México. Un sismo de magnitud 4.4 se registró este viernes 9 de enero a las 17:49 horas, con epicentro 400 kilómetros al suroeste de Puerto Vallarta, Jalisco, según informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN). El movimiento telúrico, aunque de baja intensidad, forma parte de la constante actividad sísmica que caracteriza al territorio mexicano.
La actividad sísmica en México este sábado 10 de enero ha sido notablemente escasa, contrastando con periodos de mayor intensidad. El evento en Jalisco es el más reciente reportado por el SSN, que mantiene un monitoreo exhaustivo de todos los movimientos telúricos en el país. Adicionalmente, el SSN comunicó que hasta las 20:00 horas del viernes 9 de enero, se contabilizaron 3,827 réplicas del sismo de magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero con epicentro en San Marcos, Guerrero.
México se asienta sobre la placa tectónica de Norteamérica, la placa del Pacífico, la placa de Cocos, la placa de Rivera y la placa del Caribe, lo que la convierte en una de las zonas de mayor sismicidad a nivel mundial. Esta compleja geología es la causa de la frecuencia de temblores, especialmente en las regiones sur y centro del país, incluyendo la capital. La labor del Servicio Sismológico Nacional es fundamental para alertar a la población y proporcionar datos precisos sobre la magnitud y localización de estos eventos.
El sismo del 2 de enero en Guerrero, con magnitud 6.5, fue percibido hasta la Ciudad de México, generando preocupación y activando protocolos de emergencia. La cifra de réplicas, que ascendió a 3,827 hasta el corte del 9 de enero, es indicativa de la energía liberada por el evento principal y su proceso de ajuste tectónico. La réplica más significativa reportada de este evento tuvo una magnitud de 4.7.
Ante la imprevisibilidad de los sismos, el Servicio Sismológico Nacional enfatiza la importancia de la preparación. Las medidas preventivas incluyen la elaboración de planes de emergencia familiar, la identificación de zonas seguras y rutas de evacuación, y el aseguramiento de objetos pesados en el hogar. Contar con suministros básicos como botiquines, linternas y radios a pilas es crucial. Durante un sismo, mantener la calma, protegerse bajo mobiliario resistente y alejarse de ventanas son recomendaciones clave. Tras el evento, es vital revisar posibles daños estructurales y fugas, así como mantenerse informado a través de fuentes oficiales y evitar la propagación de rumores.
