Las autoridades de Jalisco han detectado un cambio alarmante en las tácticas de reclutamiento de grupos delictivos, que ahora buscan atraer a adolescentes de entre 13 y 15 años. Los nuevos métodos incluyen citaciones en plazas comerciales y restaurantes, presentándose como encuentros con amigos o conocidos.
Datos clave
- Quién: Grupos delictivos en Jalisco.
- Qué: Reclutamiento forzado de adolescentes.
- Dónde: Plazas comerciales, restaurantes y tiendas de conveniencia.
- Cuándo: Actualidad.
- Rango de edad: Adolescentes de 13 a 15 años.
El Secretario de Seguridad del Estado de Jalisco, Juan Pablo Hernández, expresó su preocupación por el uso de redes de confianza, pues el primer contacto a menudo proviene de jóvenes que ya han sido reclutados o incluso familiares. Esta estrategia reduce la percepción de riesgo entre las familias y hace que los encuentros parezcan inofensivos.
Además, se ha observado que el reclutamiento antes se centraba en jóvenes de 18 y 19 años, lo que genera una mayor preocupación ante la drástica disminución de la edad de las víctimas. Las autoridades recomiendan que padres y tutores mantengan una comunicación abierta con sus hijos y estén atentos a cambios de comportamiento que puedan indicar situaciones de riesgo.
¿Por qué se reclutan adolescentes más jóvenes?
Los grupos criminales han modificado su enfoque ante la necesidad de incorporar nuevas fuerzas. La Secretaría de Seguridad de Jalisco informa que cada semana necesitan integrar entre 350 y 370 nuevos miembros para mantener su operatividad. Este cambio en la estrategia ha permitido a los delincuentes expandir su alcance hacia un segmento de la población más vulnerable.
¿Cuáles son las nuevas formas de reclutamiento?
Además de las plazas comerciales y restaurantes, las redes sociales han proliferado como un espacio donde los grupos delictivos buscan captar jóvenes. Las falsas ofertas de empleo y los involucramientos de amigos y familiares son métodos cada vez más utilizados para atraer a las víctimas.
El reclutamiento forzado en Jalisco ha llegado a preocupar a nivel nacional, especialmente tras el caso del Rancho Izaguirre, donde se reveló un sitio de adiestramiento criminal. En respuesta, el Congreso local busca tipificar esta práctica como un delito autónomo con penas de hasta 20 años de prisión, sobre todo cuando las víctimas son menores o se establece una relación de confianza entre agresor y víctima.
Con información de tvazteca.com

