El violento legado de las hermanas que controlaron burdeles en México y hoy inspiran la serie “Las Muertas” en Netflix.
En las décadas de 1950 y 1960, un grupo de hermanas originarias de Jalisco asumió un oscuro protagonismo en el mundo del crimen organizado y la explotación sexual en México. Estas mujeres, conocidas como Las Poquianchis, establecieron una red de burdeles en varias ciudades del Bajío, donde sometían a jóvenes con violencia, chantaje, y en algunos casos, las privaban de la vida. La historia de estas hermanas se convirtió en símbolo de los delitos y abusos que pusieron en jaque a las autoridades en su momento, enfrentando condenas severas que superaron los 40 años de prisión. Recientemente, este caso ha sido adaptado en la serie “Las Muertas” de Netflix, en la que se recrea su infame historia, plasmando un capítulo oscuro de la historia mexicana que sigue resonando en la cultura popular y la memoria colectiva. La historia de Las Poquianchis revela los peligros de la explotación y la impunidad, además de ofrecer un contexto importante sobre la criminalidad y sus repercusiones sociales en México.
