Corona Radillo, conocido por su empresa dedicada a la comercialización de tequila y mezcal, viajaba con su familia hacia Puerto Vallarta cuando un comando armado los interceptó en el municipio de Atenguillo. Los delincuentes privaron de su libertad al empresario y abandonaron a sus familiares en la carretera.
Tras el secuestro, las autoridades desplegaron un operativo de búsqueda que culminó dos días después con el hallazgo del cuerpo del empresario a la orilla de la carretera, cerca del lugar donde fue raptado. La zona donde ocurrieron los hechos es conocida por la presencia del Cártel de Jalisco Nueva Generación.
Adrián Corona era originario de Tonaya y dirigía una empresa familiar reconocida por la calidad de sus destilados. La investigación sobre este crimen está en curso para dar con los responsables.
