La investigación revela conexiones entre la familia Jensen y el Cártel Jalisco Nueva Generación en operaciones de contrabando de petróleo robado y delitos financieros en EE.UU.
En un caso que ha puesto en evidencia redes transnacionales, las autoridades federales en Estados Unidos han señalado vínculos directos entre la familia Jensen y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en actividades ilícitas relacionadas con el contrabando de petróleo robado. La acusación se basa en testimonios y documentación que evidencian que los Jensen estarían involucrados en una estructura criminal que permitió el traslado de más de 4,000 cargamentos ilegales de crudo entre 2018 y 2025, mediante la falsificación de documentos aduanales en México y el lavado de dinero en territorio estadounidense.
La investigación, que dio origen a la captura de los miembros de la familia en abril pasado, revela que un colaborador clave, identificado como CI-1, realizó operaciones en colaboración con la Administración para el Control de Drogas (DEA), confirmando el contacto directo con operadores del CJNG sancionados por el Departamento del Tesoro. Estos operadores, conocidos como “El Tanque” y “Primito”, lideran actividades de tráfico y extorsión en regiones como Jalisco, Veracruz y Tamaulipas, y su relación con los Jensen apunta a un esquema coordinado de transporte y financiamiento ilícito.
El testimonio del colaborador narra cómo se dio el proceso de control de rutas, extorsiones y sobornos a funcionarios mexicanos. Además, las reuniones grabadas en Estados Unidos muestran el conocimiento explícito por parte de los Jensen sobre la procedencia y el vínculo con el cartel, aumentando la percepción de la participación consciente en estos delitos. Aunque algunos implicados fueron liberados en libertad condicional, las acusaciones de contrabando, lavado de dinero y posibles financiamientos al CJNG permanecen en proceso, sustentadas en evidencia sólida y declaraciones testimoniales.
Este caso marca un avance en la lucha contra las redes de criminalidad trasnacional que operan en la frontera norte, donde el tráfico ilícito de hidrocarburos sigue representando una fuente significativa de financiamiento para organizaciones criminales, y subraya la importancia de la cooperación internacional en la persecución de estos delitos.
