La implementación de medidas para combatir el huachicol fiscal ha generado retrasos en la distribución de combustible, provocando escasez en varias zonas de la ciudad.
En el área metropolitana de Guadalajara, la disponibilidad de gasolina Magna ha disminuido significativamente en diferentes puntos desde el fin de semana, afectando principalmente las zonas del sur. La causa principal de este fenómeno radica en la aplicación de un nuevo conjunto de normas federales tendientes a fortalecer la trazabilidad del combustible y reducir el contrabando, pero que ha ocasionado complicaciones logísticas en la distribución.
Estas regulaciones exigen que los distribuidores sigan un proceso más estricto de control y permisos, además de prohibir trasvases intermedios, lo que ha ralentizado considerablemente el ingreso de gasolina a las estaciones de servicio. Como resultado, varias terminales de distribución en la región, como la de Silos, han tenido que suspender operaciones por incumplimientos regulatorios, afectando el abasto en los asentamientos cercanos.
La saturación en las instalaciones de Pemex y la pérdida de competitividad en los precios han llevado a algunos distribuidores a desistir de adquirir gasolina en ciertos puntos, incrementando la escasez. En la actualidad, solo unas pocas estaciones en el sur cuentan con suministro de Magna, mientras que muchas otras han desconectado sus mangueras ante la imposibilidad de recibir combustible en tiempo y forma.
Este panorama refleja los desafíos que enfrentan las autoridades en la implementación de medidas regulatorias estrictas y la dificultad que tienen los pequeños distribuidores para adaptarse a los nuevos requisitos. La situación parece prolongarse, sin que se haya anunciado una estrategia clara para normalizar la distribución en el corto plazo, dejando en incertidumbre a los consumidores afectados. La coordinación entre los diferentes niveles de gobierno será clave para evitar una crisis de suministro mayor.
