Atenguillo, Jalisco. – El empresario del sector tequilero, Adrián Corona Radillo, quien presidía Grupo Corona, fue secuestrado el 26 de diciembre y posteriormente encontrado sin vida en la región Sierra Occidental de Jalisco. El incidente ocurrió en el tramo carretero que une Atenguillo con Talpa de Allende, cuando sujetos armados interceptaron el vehículo en el que viajaba con su familia. Los agresores privaron de la libertad al empresario, llevándoselo por la fuerza, mientras que su pareja e hijos fueron abandonados en el lugar sin resultar heridos. Durante los días posteriores a su desaparición, no se registraron peticiones de rescate por parte de los captores, lo que generó desconcierto entre las autoridades, al no ajustarse a los patrones habituales de secuestro con fines de extorsión. El 29 de diciembre, las autoridades estatales confirmaron el hallazgo del cuerpo de Corona Radillo a un costado de la carretera en Atenguillo, cerca del sitio de su secuestro. Los informes forenses preliminares indicaron que el cuerpo presentaba signos de violencia, incluyendo golpes visibles y al menos un impacto de bala, confirmando así que se trató de un homicidio. La Fiscalía del Estado de Jalisco inició la investigación correspondiente y trasladó el cuerpo al Servicio Médico Forense para los análisis pertinentes. El cuerpo fue entregado a sus familiares el 1 de enero, tras la conclusión de las diligencias legales. La Fiscalía mantiene abierta la carpeta de investigación y, hasta el momento, no ha informado sobre detenciones ni un móvil confirmado. El asesinato de Adrián Corona ha causado conmoción en el sector empresarial y tequilero de Jalisco, especialmente en la región donde Grupo Corona mantiene una importante presencia productiva y social. Este suceso se suma a una serie de hechos violentos que han afectado las carreteras del estado en meses recientes.
