La jueza del Estado de México dictó su libertad debido a la falta de pruebas que acreditaran su responsabilidad en el caso de Florence Cassez
El 1 de agosto, alrededor de las 9:40 horas, Israel Vallarta abandonó el Penal del Altiplano, tras permanecer en prisión por casi dos décadas sin haber recibido una sentencia condenatoria. La decisión de liberarlo fue emitida por una jueza de Distrito del Estado de México, quien determinó que no existían pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad en los delitos que se le imputaban. La resolución se basó en la falta de elementos probatorios que sustentaran su participación en los hechos por los cuales estuvo vinculado al caso de Florence Cassez.
Desde su detención, en diciembre de 2005, Vallarta fue señalado como presunto líder de la banda Los Zodiaco, dedicada al secuestro. La captura ocurrió en un operativo de la Policía Federal en el Rancho Las Chinitas, en la carretera México-Cuernavaca, en el que también fue arrestada la ciudadana francesa Florence Cassez. Su detención generó un conflicto diplomático entre México y Francia, debido a que la francesa fue sometida a un proceso judicial que culminó con su libertad en 2013, tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que halló violaciones a sus derechos humanos y ordenó su liberación.
Años después, se reveló que la detención de Vallarta y Cassez pudo haber sido un montaje planeado por Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, en coordinación con el experiodista Carlos Loret de Mola. La operación fue cuestionada por su legalidad y por las irregularidades en el proceso, lo que llevó a que Vallarta permaneciera en prisión sin sentencia durante casi 20 años. La liberación de Cassez fue resultado de las acciones de la Suprema Corte, mientras que Vallarta siguió en prisión hasta que las nuevas pruebas y argumentos jurídicos propiciaron su libertad.
El proceso judicial contra Vallarta fue largo y complejo. La jueza Mariana Vieyra Valdés, titular del Juzgado Tercero de Distrito en Materia Penal con sede en Toluca, argumentó que durante el extenso proceso no se logró acreditar su responsabilidad en delitos como secuestro, delincuencia organizada, posesión de armas de uso exclusivo del Ejército y privación ilegal de la libertad. La sentencia absolutoria fue emitida en un contexto en el que la justicia consideró que las evidencias presentadas eran insuficientes para condenarlo.
La noticia de su liberación causó conmoción y fue ampliamente difundida por familiares y defensores de derechos humanos. La esposa de Vallarta, Mary Sainz, fue una de las principales promotoras para su liberación y, tras la noticia, expresó en redes sociales su felicidad. “Por fin, Israel Vallarta libre ya. Acaban de notificar sentencia absolutoria, atención a medios de comunicación, vamos por él”, escribió en su cuenta, mostrando su entusiasmo por la resolución judicial.
Autoridades nacionales, como la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, destacaron el trabajo realizado para lograr la liberación. La mandataria capitalina enfatizó que se estuvo trabajando en el caso, principalmente por las irregularidades y la tortura que Vallarta sufrió durante su detención. La secretaria de Gobernación detalló que el proceso judicial incluyó numerosos recursos legales, como recursos de apelación, amparos, quejas y recursos de revisión, que finalmente condujeron a su libertad.
Rosa Icela Rodríguez también indicó que, desde la administración pasada, se brindó apoyo a la familia de Vallarta, particularmente a su esposa, para gestionar atención médica y psicológica, además de otras medidas de apoyo. La funcionaria mencionó que el Comité Contra la Tortura, en junio de 2022, solicitó garantías para la atención adecuada de la salud de Vallarta, incluyendo medidas alternativas a su privación de la libertad. La liberación fue vista como una victoria en la lucha contra las violaciones de derechos humanos y la injusticia judicial.
Tras el anuncio de su libertad, Mary Sainz expresó en redes sociales su alegría y agradecimiento, manifestando que Vallarta ya no se encuentra en prisión y que la justicia finalmente le fue otorgada tras casi 20 años. La historia de Vallarta se ha convertido en un símbolo de los errores judiciales y de la necesidad de garantizar procesos justos y transparentes en el sistema penal mexicano.
