El líder chino defendió la reunificación y resaltó la cooperación bilateral tras una reunión telefónica con el expresidente estadounidense.
En una conversación reciente, Xi Jinping afirmó que la integración de Taiwán con China forma parte de un orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial. Esta declaración refleja la posición firme de Pekín respecto a la isla, considerada por el gobierno chino como una región inalienable y que busca reunificar mediante diferentes medios, incluso el uso de la fuerza, si fuera necesario. La discusión ocurrió en un contexto donde Estados Unidos también reforzó su apoyo a Taiwán, tras la aprobación de ventas militares por millones de dólares, lo que generó tensiones con China. Además del frente bilateral, los liderazgos acordaron fortalecer la cooperación en áreas como control de comercio de tierras raras y rutas de tráfico ilícito de precursores químicos para el fentanilo. La reunión entre ambos mandatarios sirvió para consolidar avances en la relación, destacando también su colaboración en asuntos globales como el conflicto en Ucrania. La postura de Pekín evidencia la intención de mantener su soberanía sobre Taiwán, al tiempo que busca evitar escaladas diplomáticas y militares en la región.
