Ciudad de México. – En un giro inesperado tras la detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos, el gobierno venezolano ha liberado a varios presos políticos, incluyendo figuras clave como Rocío San Miguel y Enrique Márquez.
Esta liberación se produce en un contexto de tensión política y social en Venezuela, exacerbada por la reciente detención de Maduro. La medida, calificada como un “gesto unilateral” por el gobierno, busca, según sus voceros, consolidar la paz y la convivencia pacífica en el país, aunque persisten dudas sobre si se trata de un cambio genuino o una estrategia política.
Entre los liberados destaca Rocío San Miguel, abogada y activista de derechos humanos, quien había sido acusada de terrorismo y conspiración. También fue liberado Enrique Márquez, excandidato presidencial en 2024. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó que cinco ciudadanos españoles, incluido Rocío San Miguel, también fueron excarcelados y ya viajan hacia España.
La liberación ha generado reacciones mixtas. María Corina Machado, líder de la oposición venezolana, expresó su esperanza de que esto sea el inicio de la liberación de todos los presos políticos. Por su parte, la ONG Foro Penal se muestra cautelosa, esperando que no se trate de una simple estrategia para luego encarcelar a otros.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, dio a entender que esta medida no responde a negociaciones con el gobierno de Trump, sino que es un gesto unilateral para fomentar la paz. Sin embargo, la opacidad en el anuncio inicial generó incertidumbre, según Diego Casanova, del Comité por la Libertad de los Presos Políticos.
El futuro de la política venezolana sigue siendo incierto. La liberación de estos presos políticos podría ser un paso hacia la reconciliación, pero la desconfianza persiste y la situación sigue siendo volátil. Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el alcance de estas liberaciones y sus implicaciones a largo plazo.
