Exiliados califican la medida como maniobra política que no erradica la represión en Venezuela.
Washington D.C. Venezolanos residentes en Estados Unidos denuncian que la reciente liberación de un grupo reducido de presos políticos en su país constituye una simulación de avances en derechos humanos. La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticamente en el Exilio (VEPPEX) calificó los anuncios, liderados por voceros del gobierno, como insuficientes y meramente estratégicos, diseñados para crear una percepción internacional favorable sin abordar la situación de fondo.
La VEPPEX enfatiza que la mayoría de los detenidos por motivos políticos permanecen privados de libertad en condiciones irregulares y sin garantías judiciales. Según cifras de organizaciones civiles previas a estas excarcelaciones, se contabilizaban más de 800 presos políticos, incluyendo civiles, activistas, dirigentes opositores y al menos 170 militares. La organización critica que la selección de los liberados responde a intereses políticos y no a un proceso genuino de justicia.
La excarcelación selectiva, que incluyó a un número limitado de civiles y extranjeros, excluyó a opositores considerados de alto perfil y a militares detenidos por presuntas razones políticas. Los exiliados sostienen que el régimen mantiene intacta su estructura represiva, utilizando las detenciones como mecanismo de control político. Esta maniobra, insisten, busca aliviar presiones diplomáticas sin generar un cambio sustancial en la política interna de Venezuela.
El contexto de estas liberaciones se enmarca en un esfuerzo del gobierno venezolano por mejorar su imagen internacional ante organismos y países que han señalado la persistencia de violaciones a los derechos humanos. Sin embargo, para el exilio y diversas organizaciones de derechos humanos, un gesto de esta naturaleza solo es significativo si se traduce en la liberación incondicional de todos los detenidos por motivos políticos y en el cese de la represión sistemática. La comunidad internacional es llamada a mantener la vigilancia sobre la situación en Venezuela.
